Mes: abril 2018

Desarrolla tus competencias de forma mágica: Método MAGIC®

La magia de los trucos brinda entretenimiento, pero la magia competencial genera profesionalidad, liderazgo, competitividad y, sobre todo, rentabilidad. Todos sabemos hacer muy bien algunas cosas sin apenas despeinarnos, ya sea por nuestra personalidad, por nuestra genética, por nuestra educación, por nuestro entorno o por alguna combinación de estos y otros factores. Y en ese sentido, está ampliamente demostrado que el talento o talentos naturales de cada uno se pueden fortalecer de forma exponencial (sí y sólo sí) con un entrenamiento competencial eficaz.

Por ello desde hace varios años diseñamos el Método Management and Growth Innovative Coaching (al que por sus siglas le llamamos Método MAGIC®), que es un método formativo multidisciplinar, novedoso y práctico que mediante técnicas de alto impacto permite interiorizar y estimular competencias, estrategias y conocimientos, para favorecer procesos de transformación, desarrollo y crecimiento de las personas y de las organizaciones. Es, en definitiva, una experiencia formativa para atender las amplias brechas competenciales de nuestras generaciones.

Para desarrollar el MAGIC® utilizamos técnicas de alto impacto, que están enfocadas desde el punto de vista de la magia y de los referentes científicos que se encuentran detrás de la magia, como la psicología, la neurociencia, el control de la atención, la persuasión, el enfoque de la memoria, entre otros. Con ello, hemos logrado integrar un proceso de aprendizaje que garantiza una adquisición competencial sólida y duradera.

El Método MAGIC® es un método que ha sido probado ya durante más de 8 años formando a verdaderos profesionales que están demostrando su potencial y compartiendo con otros una magia verdadera. Además, el Método MAGIC® es el único que cuenta con características que lo hacen SUPER, y que se explican a través de su acrónimo:

SENCILLAS – Acciones simples. No requieren de prácticas complejas.

UNIVERSALES – Que no son dirigidas a una persona, sino a varias, intentando que todos las entiendan, que todos las disfruten y que impacte a la mayoría.

PERDURABLES – Que dejen un recuerdo o marca perenne en otros.

EMOCIONALES – Con el objetivo de generar emociones. Necesitamos las emociones para aprender, pensar y resolver problemas. Las emociones son necesarias en el aprendizaje para recordar, recuperar, transferir y conectar toda la información nueva con lo que ya sabemos.

REPLICABLES – Que tengan un efecto multiplicador. Una competencia que no se comparte y que no impacta en las personas del entorno no es efectiva. Es necesario que las competencias generen un contagio de sus resultados.

Las 10 competencias que desarrolla el Método MAGIC® son las que las empresas Fortune 500 consideran las más demandadas y valoradas para su pool de talento. Estas competencias son: Comunicación efectiva, inteligencia emocional, auto-aprendizaje, innovación, negociación, pasión por el desarrollo de otros, trabajo colaborativo, solución de problemas, adaptabilidad y planificación y organización.

La impresión emocional de las técnicas de alto impacto, junto con el efecto multiplicador que provocan son probablemente lo que detona que los participantes puedan descubrir y potenciar esos “poderes mágicos” que llevan en su arsenal competencial.

Además, el Método MAGIC® a diferencia de otros cursos convencionales, no es una formación puntual y simple, sino un método que supone un entramado de técnicas, evaluaciones y herramientas que sirve como base para una transformación competencial real basada en el siguiente esquema que es, dicho sea de paso, parte esencial del logo del Método MAGIC®:

 

Ser competente significa contar con una serie de competencias. Una competencia, por tanto, es uno de varios elementos que otorga la cualidad de competente. Se trata de un conjunto coherente de conocimientos, habilidades y actitudes que pueden utilizarse en contextos de rendimiento real.

Es por ello que gracias al Método MAGIC® los participantes se benefician de una combinación de competencias que les permitirán descubrir el potencial de ser competentes. Siempre he sostenido que enseñarle algo a un hombre o a una mujer es muy valioso, pero lo es más enseñarles a descubrir algo y el Método MAGIC® tiene todo para facilitarlo.

Además, probablemente una de las piedras angulares del Método MAGIC® es que garantiza la correcta evaluación competencial basándose en una rigurosa verificación de las habilidades y conocimientos reales que una persona puede demostrar en ambientes simulados y que luego puede demostrar ser capaz de hacer en su lugar de trabajo o en otros contextos.

Esto difiere de la mayoría de los enfoques en los que no existe la obligación de demostrar conocimientos y habilidades. Estos enfoques más bien básicos simplemente hacen responder a la gente a preguntas mediante tests para indagar acerca de sus conocimientos y habilidades. El problema con ese tipo de enfoques es que no garantizan que una persona sea capaz de hacer algo –que será competente–, sólo se verifica que saben algo.

En ese sentido, el Método MAGIC®, además, evita la idea ampliamente difundida de que realizar una actividad formativa es tan simple como “entregar un paquete” (lo cual ocurre una única vez), y que por tanto se trata de una intervención única. El Método MAGIC® está pensado para potenciar la formación como una herramienta y al igual que las herramientas debe estar siempre disponible, pero además debe, en primer lugar, aprender a utilizarse, y en segundo lugar, a utilizarse con regularidad. Una herramienta que no se utiliza, cuando se necesita, está oxidada, desengrasada, podrida o en mal estado. Pero lo peor, es que utilizarla en esas condiciones y sin la práctica adecuada supone un peligro para nosotros como usuarios de la herramienta y para los que están a nuestro alrededor (piense en una sierra eléctrica o un hacha). Pues lo mismo ocurre con las competencias, se oxidan, pudren y estropean y si se utilizan sin haberles dado mantenimiento y sin haberse practicado lo suficiente resultan contraproducentes, por ejemplo, alguien que no ha trabajado en equipo lo suficiente y no sabe hacerlo puede generar conflictos en el mismo. Alguien que no ha dado “mantenimiento” a su herramienta de negociación ni la ha puesto en práctica, cuando negocia un convenio o unas condiciones de compra puede salir en desventaja, haciendo de la negociación un resultado desastroso.

Finalmente, en ese sentido, el Método MAGIC® no sólo desarrolla reacción positiva en el rendimiento de los participantes, no sólo fomenta el aprendizaje sostenible, no se conforma con la compartición o transferencia del aprendizaje, ni termina con unos resultados plasmados en un informe, sino que ofrece un seguimiento adaptado al perfil y al desarrollo personal de los participantes, lo que se traduce en un instrumento para demostrar el retorno de inversión y la puesta en valor del impacto formativo en términos de productividad.

El cambio es inevitable. El progreso es opcional. ¡A qué esperas para beneficiarte del Método MAGIC®!

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