Liderazgo

Desarrolla tus competencias de forma mágica: Método MAGIC®

La magia de los trucos brinda entretenimiento, pero la magia competencial genera profesionalidad, liderazgo, competitividad y, sobre todo, rentabilidad. Todos sabemos hacer muy bien algunas cosas sin apenas despeinarnos, ya sea por nuestra personalidad, por nuestra genética, por nuestra educación, por nuestro entorno o por alguna combinación de estos y otros factores. Y en ese sentido, está ampliamente demostrado que el talento o talentos naturales de cada uno se pueden fortalecer de forma exponencial (sí y sólo sí) con un entrenamiento competencial eficaz.

Por ello desde hace varios años diseñamos el Método Management and Growth Innovative Coaching (al que por sus siglas le llamamos Método MAGIC®), que es un método formativo multidisciplinar, novedoso y práctico que mediante técnicas de alto impacto permite interiorizar y estimular competencias, estrategias y conocimientos, para favorecer procesos de transformación, desarrollo y crecimiento de las personas y de las organizaciones. Es, en definitiva, una experiencia formativa para atender las amplias brechas competenciales de nuestras generaciones.

Para desarrollar el MAGIC® utilizamos técnicas de alto impacto, que están enfocadas desde el punto de vista de la magia y de los referentes científicos que se encuentran detrás de la magia, como la psicología, la neurociencia, el control de la atención, la persuasión, el enfoque de la memoria, entre otros. Con ello, hemos logrado integrar un proceso de aprendizaje que garantiza una adquisición competencial sólida y duradera.

El Método MAGIC® es un método que ha sido probado ya durante más de 8 años formando a verdaderos profesionales que están demostrando su potencial y compartiendo con otros una magia verdadera. Además, el Método MAGIC® es el único que cuenta con características que lo hacen SUPER, y que se explican a través de su acrónimo:

SENCILLAS – Acciones simples. No requieren de prácticas complejas.

UNIVERSALES – Que no son dirigidas a una persona, sino a varias, intentando que todos las entiendan, que todos las disfruten y que impacte a la mayoría.

PERDURABLES – Que dejen un recuerdo o marca perenne en otros.

EMOCIONALES – Con el objetivo de generar emociones. Necesitamos las emociones para aprender, pensar y resolver problemas. Las emociones son necesarias en el aprendizaje para recordar, recuperar, transferir y conectar toda la información nueva con lo que ya sabemos.

REPLICABLES – Que tengan un efecto multiplicador. Una competencia que no se comparte y que no impacta en las personas del entorno no es efectiva. Es necesario que las competencias generen un contagio de sus resultados.

Las 10 competencias que desarrolla el Método MAGIC® son las que las empresas Fortune 500 consideran las más demandadas y valoradas para su pool de talento. Estas competencias son: Comunicación efectiva, inteligencia emocional, auto-aprendizaje, innovación, negociación, pasión por el desarrollo de otros, trabajo colaborativo, solución de problemas, adaptabilidad y planificación y organización.

La impresión emocional de las técnicas de alto impacto, junto con el efecto multiplicador que provocan son probablemente lo que detona que los participantes puedan descubrir y potenciar esos “poderes mágicos” que llevan en su arsenal competencial.

Además, el Método MAGIC® a diferencia de otros cursos convencionales, no es una formación puntual y simple, sino un método que supone un entramado de técnicas, evaluaciones y herramientas que sirve como base para una transformación competencial real basada en el siguiente esquema que es, dicho sea de paso, parte esencial del logo del Método MAGIC®:

 

Ser competente significa contar con una serie de competencias. Una competencia, por tanto, es uno de varios elementos que otorga la cualidad de competente. Se trata de un conjunto coherente de conocimientos, habilidades y actitudes que pueden utilizarse en contextos de rendimiento real.

Es por ello que gracias al Método MAGIC® los participantes se benefician de una combinación de competencias que les permitirán descubrir el potencial de ser competentes. Siempre he sostenido que enseñarle algo a un hombre o a una mujer es muy valioso, pero lo es más enseñarles a descubrir algo y el Método MAGIC® tiene todo para facilitarlo.

Además, probablemente una de las piedras angulares del Método MAGIC® es que garantiza la correcta evaluación competencial basándose en una rigurosa verificación de las habilidades y conocimientos reales que una persona puede demostrar en ambientes simulados y que luego puede demostrar ser capaz de hacer en su lugar de trabajo o en otros contextos.

Esto difiere de la mayoría de los enfoques en los que no existe la obligación de demostrar conocimientos y habilidades. Estos enfoques más bien básicos simplemente hacen responder a la gente a preguntas mediante tests para indagar acerca de sus conocimientos y habilidades. El problema con ese tipo de enfoques es que no garantizan que una persona sea capaz de hacer algo –que será competente–, sólo se verifica que saben algo.

En ese sentido, el Método MAGIC®, además, evita la idea ampliamente difundida de que realizar una actividad formativa es tan simple como “entregar un paquete” (lo cual ocurre una única vez), y que por tanto se trata de una intervención única. El Método MAGIC® está pensado para potenciar la formación como una herramienta y al igual que las herramientas debe estar siempre disponible, pero además debe, en primer lugar, aprender a utilizarse, y en segundo lugar, a utilizarse con regularidad. Una herramienta que no se utiliza, cuando se necesita, está oxidada, desengrasada, podrida o en mal estado. Pero lo peor, es que utilizarla en esas condiciones y sin la práctica adecuada supone un peligro para nosotros como usuarios de la herramienta y para los que están a nuestro alrededor (piense en una sierra eléctrica o un hacha). Pues lo mismo ocurre con las competencias, se oxidan, pudren y estropean y si se utilizan sin haberles dado mantenimiento y sin haberse practicado lo suficiente resultan contraproducentes, por ejemplo, alguien que no ha trabajado en equipo lo suficiente y no sabe hacerlo puede generar conflictos en el mismo. Alguien que no ha dado “mantenimiento” a su herramienta de negociación ni la ha puesto en práctica, cuando negocia un convenio o unas condiciones de compra puede salir en desventaja, haciendo de la negociación un resultado desastroso.

Finalmente, en ese sentido, el Método MAGIC® no sólo desarrolla reacción positiva en el rendimiento de los participantes, no sólo fomenta el aprendizaje sostenible, no se conforma con la compartición o transferencia del aprendizaje, ni termina con unos resultados plasmados en un informe, sino que ofrece un seguimiento adaptado al perfil y al desarrollo personal de los participantes, lo que se traduce en un instrumento para demostrar el retorno de inversión y la puesta en valor del impacto formativo en términos de productividad.

El cambio es inevitable. El progreso es opcional. ¡A qué esperas para beneficiarte del Método MAGIC®!

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Paralelismos entre la magia y las competencias.

La primera vez que entré a la tienda de magia le dije al mago que cuando fuese adulto quería ser mago. Y él me respondió “No puedes ser ambas cosas…”. En aquel momento no comprendí la profundidad de su respuesta, pero hoy con los años veo que contiene todos los elementos que me permiten desarrollar mi apasionada profesión: la formación del talento a través de técnicas innovadoras.

Uno de los mejores momentos que podemos vivir es aquel donde el asombro nos abstrae de todo lo que nos rodea y especialmente de todo lo que nos preocupa. Es esa capacidad de sorprendernos con la cual nacemos y que, con el paso de los años, se nos va adormeciendo. Por eso una de las mejores vivencias que podemos experimentar es la sensación de perplejidad con la que nos deja un acto de magia.

Los conocimientos técnicos son aquellos que aprendemos mayoritariamente en la universidad. Hoy en día tenemos mucha gente bien formada técnicamente, es decir, “alfabetizada” en lo técnico. Pero por desgracia, muchos no son conscientes de que una gran parte de la humanidad son víctimas en mayor o menor medida del “analfabetismo competencial”.

Cuando aprendemos a descifrar los signos que componen las letras y a comprender sus combinaciones en palabras somos testigos de un momento mágico. Ese momento mágico muchos lo han podido sentir no sólo cuando pudieron comprender una lectura por primera vez, sino también cuando se han cruzado con una persona alfabetizada competencialmente. Esas personas son verdaderos “magos”. Utilizan sus “hechizos” para motivar a las personas, para fascinar cuando comunican, para convencer cuando negocian, para improvisar cuando los planes salen mal o para salir adelante frente a la adversidad.

Por tanto, no es casualidad que exista un interesante paralelismo entre competencia y magia. De acuerdo con Martin Mulder, “una competencia profesional es vista como la capacidad genérica, integrada e internalizada para ofrecer un rendimiento sostenible y eficaz (incluida la resolución de problemas, la generación de innovación y la transformación) en un determinado ámbito profesional, de trabajo, funcional, de contexto organizacional o de gestión de tareas”. Por su parte, Michele Chi sostiene que los magos han desarrollado una experiencia que “se refiere a la capacidad sobresaliente del individuo para resolver problemas en su propio campo, basándose en el dominio de conocimientos, habilidades y actitudes excepcionalmente bien organizados y utilizables y la capacidad de realizar acciones de acuerdo con altos estándares de rendimiento”.

Aquellos que practicamos la magia sabemos que este arte es igual que un deporte, y que, como tal, requiere de mucha práctica sucesiva y de actualización constante gracias al feedback del público. Pero la práctica deliberada no es una cuestión de repetición mecánica, se trata de desarrollar selectivamente las habilidades para superar las debilidades, refinando de forma creativa los diferentes aspectos del desarrollo y las habilidades de reflexión y conceptualización para mejorar el rendimiento (que es exactamente lo mismo que hacen y buscan los profesionales exitosos).

La magia, por tanto, implica el desarrollo de la experiencia en una amplia gama de situaciones, incluidas las habilidades motrices en forma de prestidigitación o el desacoplamiento entre la mirada del público y las acciones del mago, desviando la atención deliberadamente y persuadiendo sobre las expectativas de las personas. Por ello, la magia puede verse como una combinación de habilidades diversas pero integradas, y competencias complejas que dependen de herramientas e instrumentos apropiados. Y si analizamos los componentes de una competencia son exactamente los mismos, ya que son un cúmulo de habilidades y conocimientos que han de aplicarse de forma técnica, sistematizada y actualizada para la resolución de problemas, para influir y empoderar equipos o para gestionar las relaciones de forma eficaz.

Alcanzar un alto nivel de habilidad en la magia requiere que el individuo esté expuesto a situaciones difíciles y practique sistemáticamente en los escalones superiores del desarrollo personal en lugar de permanecer en su zona de confort.

Asimismo, la magia implica compartir los conocimientos desarrollados interactuando con otros magos (lo cual es igualmente válido para el desarrollo competencial). En la creatividad grupal (y en la consolidación competencial) las innovaciones surgen de las acciones colectivas de muchas personas que trabajan juntas.

No es posible dominar la magia simplemente a través de esfuerzos académicos, didácticos, o mediante la lectura de libros de magia. Se requiere de contacto con mentores y de la transmisión gradual de habilidades y competencias a través del aprendizaje y la práctica. Por otra parte, es esencial contar con algún tipo de apoyo inicial de colegas mentores y coaches, así como de una red social personal cada vez más vinculada con la magia (esto es igualmente válido para desarrollar competencias).

Además, los magos sabemos muy bien que es importante perfeccionar técnicamente nuestras habilidades mágicas, esto es esencial tanto para hacer que los trucos de magia funcionen como para controlar el estrés asociado a situaciones de rendimiento limitadas por el tiempo. Estas mismas dos cosas son las que buscan todas las empresas, es decir, profesionales que dominen sus áreas de trabajo y que, al mismo tiempo, sean capaces de rendir incluso ante la aparición de adversidades de presupuesto o de los deadlines.

Asimismo, las competencias se fortalecen, como hemos indicado, gracias a la práctica constante (no a la participación en cursillos) lo que posibilita que el alto rendimiento sea automático y flexible. Todo aprendizaje verdadero requiere de aprehender (así con “h”) los conocimientos e informaciones que necesitamos aplicar para encarar nuestros asuntos profesionales, por tanto, otro paralelismo con los magos es que éstos desarrollan la práctica de la memoria cinética, para hacer que las secuencias de sus acciones sean fluidas y automáticas, lo que nos lleva a identificar que es ésta no sólo la mejor, sino la única forma de aprender verdaderamente a desarrollar una competencia.

Sinceramente creo que una competencia debe practicarse de la misma manera que un juego de magia, es decir practicarse de forma repetitiva hasta que cada movimiento se convierta en algo natural y se integre completamente con los demás constituyendo una totalidad más refinada. Esa es la verdadera magia, la magia del liderazgo que tú y muchos más pueden desarrollar. ¿Te atreves?. Recuerda: Las personas con talento alcanzan un objetivo que nadie más puede alcanzar, pero los “magos” alcanzan objetivos que nadie más puede ver.

YA ESTÁ ABIERTA LA 3ª CONVOCATORIA DEL MÉTODO MAGIC® (SEPTIEMBRE 2017)

El Método MAGIC® es un método formativo multidisciplinar, novedoso y práctico. Mediante técnicas de alto impacto permite interiorizar y estimular competencias, estrategias y conocimientos, para favorecer procesos de transformación, desarrollo y crecimiento de las personas y de las organizaciones.

Inscríbete ahora, las plazas son limitadas.

Más información en http://abe-consulting.eu/v2/certificacion-magic/